Carta abierta
Tengo diagnosticada la enfermedad conocida como SFC. Hace un año el
diagnostico fue, inicialmente, FM.
Hace
más de 10 años que inicié mi "peregrinar" de un especialista a otro,
de una clínica a otra, súper-chequeos, resonancias, etc. etc. , y de
probar cualquier remedio que dijeran que podría ayudarme a mejorar mi
estado de cansancio continuado, dolor muscular y en las
articulaciones.
Durante esos años, yo solo sabía que, sin razón aparente, me sentía más
cansado de lo normal, que me dolía todo, que tenía que hacer un
esfuerzo enorme para hacer el trabajo que antes no me suponía esfuerzo
alguno, que me resfriaba con mucha frecuencia, que tenia problemas
gastrointestinales, ..... y así pasaban los meses, unos días mejor y
otros peor.
Cansado de escuchar todo tipo de diagnósticos (estrés, principio de
parálisis lateral, síndrome depresivo, falta de defensas....) y
comentarios con buena intención pero....... que no aportaban nada de
positivo, al contrario, me creaban más dudas y angustia, pues no sabes
lo que tienes, y además hay profesionales de la medicina, "y el vecino
que lo sabe todo", que te insinúan o te dicen claramente que no tienes
nada y que estas cargado de manías.
En
marzo 2002 el reumatólogo me dijo, al final de la primera visita
“estoy casi seguro de que Ud. tiene fibromialgia”. Mi respuesta fue
“¿y eso qué es?”. Después de su explicación y tras confirmar el
diagnóstico, yo empecé a estar menos angustiado, pues entendí que no
estaba "cargado de manías" y que no me iba a morir de esta
enfermedad. Y me dijo “tienes que aprender a vivir con ella”.
Con
todo ello quiero decir y digo: que las personas que sufrimos estas
enfermedades, poco conocidas, y sin un remedio o medicación que cure
o reduzca la dolencia a un nivel estable que nos permita hacer una
vida con cierta normalidad, LO QUE NECESITAMOS QUE SE ENTIENDA NUESTRA
ENFERMEDAD Y QUE SE INVESTIGUE.
¡¡¡
SIN INVESTIGACIÓN NO HAY SOLUCIÓN!!!.
No
quiero la INVALIDEZ Y UNA PENSIÓN como solución a mi problema, ésta
tiene que ser, en todo caso, un paréntesis, hasta encontrar la
alternativa que me permita hacer una vida normal, que me permita hacer
una cierta actividad profesional. Hablo en nombre propio, pues no
puede erguirme en representante de nadie, pero estoy seguro que los
miles de personas que SUFRIMOS alguna de estas dolencias, no tenemos
como objetivo que se nos declare INÚTILES DE POR VIDA.
Somos muchos los que colaboramos para mejor la situación de los
afectados, pero todavía hacen falta más, y más medios económicos que
permitan seguir investigando.
¡¡TU
AYUDA ES IMPRESCINDIBLE PARA QUE NOSOTROS MEJOREMOS Y OTROS LO TENGAN
MÁS FÁCIL DESDE EL PRINCIPIO!!
Gracias por tu colaboración y compresión.
A. Méndez, 47 años.